A la hora de diseñar un cartel o afiche publicitario nos encontramos con ciertos problemas que nos detienen y hacen un poco más complicado nuestro trabajo. Lo principal antes de ponernos a dibujar o a diseñar con la computara es tener una idea. La idea es la base de todo nuestro trabajo porque con ella sabremos qué es lo que realmente queremos, un diseñador nunca empieza un trabajo sin tener una idea de ante mano. Una vez construida nuestra idea pasaremos al siguiente paso que es agarrar una hoja de papel, cualquiera, y hacer un boceto, que nos ayudará mucho a lo largo del trabajo. Entonces, sin mucho esfuerzo, garabateamos más o menos como va a ser nuestro cartel, donde van a estar puestas las imágenes, los textos y algunas otras cosas que queramos agregar. Ahora viene uno de los pasos más complicados, porque este paso está relacionado con muchos otros que si sabemos cómo abordarlos harán que nuestro cartel quede bien. Bueno, ya tenemos nuestra idea, ya sabemos, más o menos, como va a estar todo dispuesto dentro del afiche y ahora tendremos que volver a usar la cabeza. Cuando abordamos un trabajo como este lo más importante es saber a quién va ir destinado, en pocas palabras, quienes serán los que vean este cartel, de que estatus social son, cuáles son sus gustos, etc.
Si no se piensa en esto, y si lo que ustedes quieren hacer es vender un objeto, la publicidad no va a funcionar.
Otro tema importante es saber con qué recursos contamos. Tantos financieros, como el tiempo del que disponemos, etc. Eso es también muy importante porque dependiendo del dinero que estemos dispuestos a gastar dependerán muchas cosas como el tamaño del afiche, los colores, la cantidad de impresiones que tengamos, etc. Una vez que solucionamos estos problemas ya estamos listos para pasar a la etapa de elaboración de nuestro afiche. Agarramos el boceto que hicimos, nos acomodamos bien en algún lugar ya sea en la computadora o en nuestra mesa de diseño y comenzamos a trabajar. Se recomienda siempre bocetar a mano antes de meterse con digitalizar. Que se cree un trabajo simple y limpio, no algo tan elaborado y cargado. Si se meten demasiadas fotos y meten mucho texto le va a ser un poco complicado al público leerlo y entender que es lo que quieren mostrar. Esto también pasa con los colores. Si ponen colores muy chillones y un texto con un color muy apagado no se va a entender lo que dice, y como todos saben por experiencia propia, no le van a prestar atención.
Elijan los colores con tranquilidad, traten de elegir entre muchas fotos algunas que sean muy representativas y coloquen poco texto pero que esas pocas palabras digan mucho. Con esto lo que harán es conseguir la atención del público. Generalmente los colores son los que más llaman la atención y por eso hay que elegirlos con más tiempo que a todo lo demás. Se recomienda para el texto elegir estilos de letras que sean bien legibles y que, al mismo tiempo, sean llamativas. Sepan que lo que hay que implantarle a la gente es la duda. ¿Y eso cómo se hace? Muy sencillo al poner frases cortas, o un poco de texto explicativo la gente va a querer saber más y es ahí cuando empieza a funcionar nuestro cartel. Si tenemos un negocio que vende X productos las personas que hayan visto nuestro afiche publicitario se acercarán para informarse mejor. Es importante tener en cuenta, también, en qué lugar del afiche van a estar puestas las fotos y el texto. Si ponemos todo de un costado el cartel va a quedar desbalanceado, va a pesar mucho un costado y el otro nada y esto a la vista queda mal. Entonces como diseñadores tenemos que encontrar el lugar justo para cada cosa que logre un equilibrio equitativo entre un lado del cartel y el otro. En esta época está de moda utilizar líneas, ya sean rectas o curvas, que se encuentran disimuladas en el fondo del cartel. Ósea lo que está por detrás de las imágenes y el texto. Esto queda muy bien y si saben cómo utilizarlas le darán a cartel un encanto distinto. Va a llamar la atención, va a ser un cartel simple y va a tener estilo.
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